¿Qué pasaría si dejaras de quejarte?

En esta oportunidad les quiero hablar de un tema que estoy segura que les servirá a todas y que pueden aplicar todos los días. En realidad, lo veo como una enseñanza tan importante y vital para nuestro crecimiento personal, que pueden inclusive pasarlo a sus hijos, parejas y seres queridos.

Hoy en día es muy común quejarnos, o escuchar a alguien que se queja por algo. Si se detienen a analizarlo, les aseguro que no hay un solo día en el que nosotras mismas no nos quejemos. Hagan la prueba. Todos los días nos quejamos. Y es que en realidad pensamos que las razones nos sobran, o no les suenan familiares frases como “siempre hay fila para pagar en este lugar, ¡son lentísimos!”, o “típico, el tráfico a esta hora siempre es un desastre, voy a llegar tarde!” o “nunca tengo tiempo para lo que yo quiero hacer”, o “que frío tan horrible hace en esta época del año”. En todo encontramos una razón para estar descontentas.

Y bueno, no las culpo. La queja es un comportamiento que usualmente aprendemos de nuestros padres y abuelos. Es una mentalidad con la que crecemos y que en la mayoría de los casos ya adultas ni siquiera percibimos. Estamos tan acostumbradas a encontrar lo negativo en las situaciones, que entramos en un estado de queja permanente con la vida, del cual la mayor parte del tiempo no somos conscientes. Lo terrible de esto es que vivimos con el mal sabor que nos deja esa sensación de insatisfacción y nos cuesta percibir nuestras vidas de una manera positiva. Ahora, a donde voy con esto no es decirles que simplemente dejen de quejarse porque quizá otras personas están en peores situaciones que ustedes. No. La queja es un descontento con una situación y la vida está llena de situaciones que no podemos controlar. Así es y así será siempre. No podemos hacer que los autos en un tráfico desaparezcan. Ni podemos hacer que la fila del supermercado avance más rápido. Ni podemos cambiar el clima si no nos gusta. Entonces, ¿cómo dejar de quejarnos si siempre vamos a estar en situaciones que no son las que consideramos ideales?

Ojalá en algún momento nos hubieran enseñado que cada una de nosotras tiene en todo momento el poder de elegir el enfoque que le damos a la fotografía de las situaciones en las que nos encontramos. Como lo hace un fotógrafo. El fotógrafo elige en cada foto que quiere enfocar y que pasa a un segundo plano. Y como resultado, lo que enfoca adquiere importancia, y el resto de la imagen se ve hasta un tanto borrosa, es más, puedes hasta ni percibirla o darle importancia como observador. El foco de la imagen es lo realmente importante, lo que recuerdas, con lo que te quedas. De la misma manera nuestro cerebro está diseñado para enfocar la atención en una cosa y poner el resto de los elementos en un segundo lugar. Hagan el intento. Miren al frente y enfoquen sus ojos en algún objeto. El resto del lugar se va a percibir borroso, sin importancia.

Exactamente igual funciona nuestra percepción de la vida. ¿Qué pasaría si enfocáramos nuestra atención en otra cosa que no sea el lado negativo, que es el más obvio, y el que estamos acostumbrados a ver? Si encontráramos lo positivo en cada situación, o simplemente no enfocaramos nuestra atención en las situaciones adversas, estas se disolverían en el paisaje y pasarían a un segundo plano. Tanto así que ni las recordaríamos, o en otras palabras es como si nunca hubieran pasado. ¿Ven a dónde voy con todo esto? Está en nosotras mismas elegir ver solo lo positivo en cada cosa que nos pasa, y si todo es positivo, ¿tendríamos motivo para quejarnos? El que tengamos un buen o un mal día depende 100% de nuestra percepción, y esta depende 100% del enfoque que elijamos darle. Por consiguiente, está en nuestras manos siempre tener un buen día. ¿Y si en lugar de ver un horrible tráfico viéramos ese tiempo extra que pasamos en el auto, como una oportunidad para escuchar y cantar a todo pulmón nuestra música favorita con el volumen alto? Así entonces el tiempo en el auto ya no sería suficiente para escuchar todas las canciones que nos encantan. Y si el tiempo extra en la fila del supermercado lo viéramos como una oportunidad para hacer la llamada que no hemos hecho, seguramente nos encontraríamos hablando con esa persona especial más tiempo aún del que pasamos en la fila y nos sentiríamos al final muy bien de haber llamado. ¿Y si el frío de la temporada lo viéramos como una oportunidad para disfrutar de un rico chocolate caliente en compañía de una amiga, o para pasar más tiempo en casa en familia, o como una razón más para caminar con nuestra pareja abrazados para calentarnos mutuamente? De repente el frío ni lo notaríamos, porque otras cosas pasarían a tener más importancia: el sabor del chocolate caliente y la conversación con nuestra amiga, lo entretenido de los juegos en casa en familia, o lo increíble que se siente ser abrazados por nuestra pareja al caminar.

¿Lo ven? Las situaciones son las mismas, pero el enfoque es totalmente diferente. ¿Y quién creen que vive una vida más plena?

Si somos conscientes de querer cambiar este estado constante de queja e insatisfacción, podemos comenzar por cosas simples como evitar enfocarnos en las cosas que sabemos que nos molestan. Y esto es algo que podemos comenzar a hacer literalmente hoy mismo, con las cosas más insignificantes a las que usualmente solemos darles demasiada importancia. Si tu amiga con la que vives deja los platos sucios en la cocina, en lugar de quejarte una y otra vez, lávalos tú y sigue tu día, no dejes que te afecte o cree un conflicto innecesario y háblalo con ella para tratar de que no vuelva a suceder. Si tu pareja sigue dejando la toalla húmeda sobre la cama, cuélgala tú y ya está, no pasa nada. Si en un restaurante te prestan un mal servicio, no conviertas la situación en el único tema de conversación de la noche. Háblalo con la persona a cargo y sigue adelante disfrutando tu velada, el lugar, la compañía o la conversación, pero no le des importancia a algo que no está bajo tu control. Y como éstas puedes encontrar en tus día a día infinitas situaciones en las que puedes elegir conscientemente no quejarte y desviar tu atención a algo más positivo.

Así que las invito a dejar las quejas a un lado, sea porque elijamos no quejarnos o porque enfoquemos nuestra atención en las oportunidades que tenemos para adaptarnos a las diferentes circunstancias que a simple vista parecen estar en contra de nuestros planes. Siempre habrá situaciones que no son las ideales, pero cada una de esas situaciones será la ideal para algo más, siempre. Comiencen a poner esta mentalidad en práctica y pronto se darán cuenta que todos los días serán buenos días.

¡Hasta la próxima, amigas!!!

Si tienes algo que preguntarme o algún comentario que compartir puedes hacerlo usando el hashtag:

#ElBlogdeMaritzaRodriguez 
Besos, 
Maritza.

Categorías: Blog

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8 Comments

  • Reply
    LEONORA ALVAREZ ROSARIO
    17 enero, 2017 at 11:00 am

    ME GUSTO MUCHO ESTE ARTICULO MARITZA … ES MUY CIERTO … LOS SERES HUMANOS NOS QUEJAMOS POR TODO Y TODO EL TIEMPO. MUCHAS VECES NO NOS DETENEMOS A VERLE EL LADO POSITIVO A LAS COSAS QUE NO NOS GUSTAN O QUE NO SE ACOMODAN A NUESTROS DESEOS. SI HICIÉRAMOS ESTE EJERCICIO DIA A DIA, Y LO TOMAMOS COMO UNA COSTUMBRE, TAL VEZ NOS QUEJARÍAMOS MENOS Y SERÍAMOS MÁS FELICES. BESITOS Y ABRAZOS DE TU FAN SIEMPRE DE SANTA ROSA, BAYAMÓN, PUERTO RICO … MUÁ

    • Reply
      maritza
      17 enero, 2017 at 2:12 pm

      Un abrazo y gracias por tu apoyo incondicional,
      Maritza

    • Reply
      LEONORA ALVAREZ ROSARIO
      18 enero, 2017 at 8:01 am

      MARITZA … SIEMPRE VAS A TENER MI APOYO INCONDICIONAL … ERES MUY ESPECIAL Y UNICA, COMO TU PERFUME. NINGUNA ACTRIZ SE COMPARA CONTIGO, PUES NO HE VISTO A NINGUNA OTRA QUE TOME TAN EN CUENTA A SUS FANS COMO TU LO HACES. NOS SALUDAS Y NOS ENVIAS FOTOS Y VIDEOS A DIARIO, NOS DEJAS SABER LO QUE ESTAS HACIENDO, NOS INFORMAS DE TUS PROYECTOS Y NOS INVITAS A LA INTIMIDAD DE TU HOGAR CON TUS CONSEJITOS UTILES Y PARA NUESTRA TRANSFORMACION ESPIRITUAL, ¿QUÉ MÁS SE PUEDE PEDIR. FELICITACIONES POR SILVANA SIN LANA … LA VOY A EXTRAÑAR, BESITOS HERMOSA, MUA

  • Reply
    Mariale Capote
    17 enero, 2017 at 6:47 pm

    Muy bueno tu artículo de verdad! Me encanta la manera en que lo planteas, alguien una vez ante una situación difícil por la cual yo pasaba, me dijo: “No te estreses por lo que no depende de ti, ya tu hiciste todo lo que estaba en tus manos, si no se dio pronto encontraras esa respuesta”. Y en ese momento yo seguía ciega de rabia porque las cosas no salían. Hoy con la calma y el éxito que finalmente alcance luego de esa situación, toman fuerza las palabras de esa persona y por su puesto las tuyas, que me reafirman que hay que ver mas el lado positivo de las cosas, enfocar lo importante. Mil gracias por compartir este tema. Felicidades por tu canal de youtube, no me pierdo tus videos y felicidades también por “Silvana sin lana”, aca en Venezuela empezó hace poco y la disfruto un montón, eres una excelente actriz y persona aún mas, que ya es bastante decir. Te mando un fuerte abrazo!!!

    • Maritza Rodríguez
      Reply
      Maritza
      15 marzo, 2017 at 11:32 am

      Hola Mariale, así es hay que ver las cosas positivas de cada situación y seguir adelante de la mano del creador,
      un abrazo

  • Reply
    Irina Dragomirova
    1 marzo, 2017 at 9:24 am

    Hola bella!! ¿Cómo está mi queridísima amiga bloggera? Ciertamente me encanta cuando llegan ESTOS martes, definitivamente no son como todos los demás martes. He leído varios blogs en mi vida, pero es que cuando entro en el tuyo atesora algo demasiado especial. Me envuelve con una espiritualidad, una luz y una ternura al leer cada una de tus palabras que por más blogs que existieran en internet el tuyo siempre será mi rincón bloggero especial. Amo la forma en que te expresas Mari de verdad te lo digo, tus palabras tan coloridas y tan transparentes a la vez. ¿Sabes qué es lo que estoy sintiendo en este momento? Siento como si tú hubieras puesto por escrito todos y cada uno de mis pensamientos internos sobre este tópico. Enserio, ¿Cómo es posible esto? No sé si tú alguna vez te hayas puesto a pensar sobre ello, pero yo sí y cada vez me dejas más a cuadros, y me encanta. En un principio cuando empecé a leer sobre tu tema pensé “Ya tengo claro qué opiniones le voy a dejar.” Seguidamente empiezo a leer los otros párrafos y pensé “Wow, pues acaban de aparecer sin la necesidad de yo ponerlas por escrito.” Mis ojos leían todo y aun así me costaba de creerlo. Es realmente impresionante. Pero como igual no quiero dejarte sin un pedacito de mí, aunque tú ya lo tengas en tu blog, lo único que me queda es poner “Estoy de acuerdo en esto…también coincido con esta idea…” y tratar de desarrollarlas un poco a mi manera también. Pero de verdad que fue una preciosa sorpresa para mí el haber visto mi mentalidad reflejada en tu blog, que a la vez es tu mentalidad también. Eres un milagro que me mandó el Creador sin duda! Empecemos. El tema de hoy, la queja, un concepto que deja mucho que desear pero que sin embargo forma parte de nuestra vida cotidiana como tú misma dices. Si ahora mismo nos preguntaran qué opinamos sobre la queja, inmediatamente contestaríamos con una enumeración de cualificativos negativos como frustrante, amarga, no te deja vivir, te atormenta…y si además de esto al final nos preguntaran si nos gusta la queja, sin dudarlo dos veces exclamaríamos un NO rotundo. ¿Pero cuál es la pieza problemática en toda esta situación? Que aun describiendo a la queja con estos adjetivos y deseando tenerla lejos de nosotros, la realidad es que la tenemos incrustada en nuestro día a día como una espina innecesaria pero que ahí está. De hecho muchísimas veces nos sorprendemos cuando nos dicen “Es que siempre te estás quejando!” porque según nosotros lo que mostramos no son quejas sino otros comportamientos. Tienes toda la razón cuando afirmas que absolutamente todos nos quejamos, nadie se salva de la queja. Tal vez porque sea una queja no tan obvia ya dejamos de considerarla como tal, pero lo cierto es que una cosa por cambiar su forma no deja de ser esa misma cosa. Es un método que nosotros tenemos para auto tranquilizarnos y pensar que no figuramos entre los individuos quejosos cuando sí lo somos. Coincido totalmente también cuando hablas sobre el hecho de que tenemos esa costumbre inculcada en la mente de quejarnos por todo, por muy insignificante que sea. Pienso que de ahí derivan dos cuestiones: la primera es que concebimos la queja como algo negativo pero por el simple hecho de que se haya normalizado en sociedad pues la visualizamos como menos grave. La segunda es que desde pequeños, sobretodo en esta generación, vemos cómo todo se resuelve de inmediato con un simple “click”. Y cuando llegan las excepciones de no poder resolverlo con ese mismo “click”, o de no poder controlarlo como has mencionado, pues nos volvemos unos seres sumamente caprichosos y expresamos la enorme necesidad de satisfacer ese capricho a través de quejas continuas. Otro punto muy delicado que está relacionado con la queja es el hecho de que esta no se asoma solamente cuando tenemos un mal día, no. La queja directamente se mezcla junto con las demás características que componen nuestra personalidad. Cada vez tendemos a emplearla más y más en nuestro día a día, obtengamos algún resultado con esta o no, y obvio que después no tendremos intenciones algunas de erradicarla aunque nos moleste. ¿Qué complicado puede llegar a resultar el ser humano si lo pensamos verdad? La vida no es complicada. Las cosas no son complicadas para nosotros. Nosotros somos los complicados, y por ende todo lo demás lo observamos desde el lente de la complicación y la negatividad. Ahora, si nos pasamos al otro extremo, el de la positividad, ¿A cuántas personas veremos en nuestro día a día que expresen algo positivo, finalizando una sola frase sin añadirle el típico “pero” o directamente algo oscuro? Me atrevería a decir que se pueden contar con los cinco dedos de la mano, y eso si tenemos suerte. Te voy a mostrar un claro ejemplo de mi propia experiencia para mostrarte más sobre mi mundo y mi persona. Ayer mismo le estaba instigando a una amiga con mensajes positivos para que se mantuviera optimista respecto a la nota de un examen. ¿Sabes qué me respondió? “Claro pero es que tú siempre ves cosas positivas en todo, para ti es más sencillo.” ¿Te das cuenta cómo acaba su frase? Afirmando que si vemos algo positivo en todo es mucho más sencillo. Ella misma lo dice. Y muchas otras personas también lo dirán cuando vean que siempre observas algo positivo. Entonces yo me pregunto, si todos tenemos más que claro que así todo se observa de manera simple, ¿Por qué no comenzamos todos a encontrarle ese lado positivo a todo?
    Poquito a poco, no de la noche a la mañana. A algunas personas les cuesta más, lo comprendo. Pero al menos adentrarse en el proceso, en el campo positivo aunque sea en el círculo más pequeño, pero que sea el positivo en lugar del negativo. Se ha ido desvaneciendo hasta tal punto la idea de inclinarse hacia algo bueno que cuando alguien lo hace, las miradas y las reacciones lo dicen todo. Serán de distintos tipos. Unas de sorpresa, otras de admiración, otras de “Vive en su mundo yupi”…habrá de todo, como en todo. Pero aquí la cuestión es cómo brindar una resolución para este inconveniente que nos envuelve a diario. Aquí también coincido contigo cuando aconsejas que debemos cambiar nuestro enfoque sí o sí para empezar, y después de eso en cada situación que nos sobrevenga, observar el lado positivo. Si no logramos observarlo, pues lo creamos nosotros mismos directamente. Me encanta los ejemplos que has puesto! Se trata de eso mismo, de aprovechar cada instante para hacer algo, evitando que sea para quejarnos. Y sobretodo, de ser flexibles con respecto a nuestros esquemas mentales. “Let’s break the rules!” como se dice. También es bueno recalcar que es imposible que durante un día entero, absolutamente todo lo que haya acontecido en cada hora, cada minuto y cada segundo sea algo malo. Porque haberse despertado por la mañana ya es algo bueno. Haberle dado un beso de buenos días a nuestra madre es algo más que bueno. Ir a clase de buena mañana pero reír con tus mejores amigas es buenísimo. Pongamos en un plano lejano como tú dices el hecho de haber madrugado un lunes, tener tal clase que no nos gusta a primera hora, tener un examen a última hora…entre todas estas circunstancias que serían la excusa perfecta para pronunciar nuestro discurso de queja, también figuran muchísimas circunstancias positivas, pero claro, debemos destapar nuestra cortina para que entre la luz, si no, resulta imposible. Para finalizar, yo también quisiera expresar que los momentos perfectos no existen si nosotros mismos no vemos lo perfecto en ellos a pesar de todo. Quejas a un lado, y observar el lado positivo de nuestro dado. Mil gracias una vez más adorada por regalarnos una cajita de inspiración. Me he podido deleitar infinitamente!! Y por favor, continúa escribiendo por el resto de tu vida porque contigo, a cualquier alma se le queda la negatividad en un plano invisible. Te mando todo mi amor bella flor hasta la próxima! #ElBlogdeMaritzaRodriguez ❤❤

    • Maritza Rodríguez
      Reply
      Maritza
      15 marzo, 2017 at 1:10 pm

      Hola Irina, tus palabras siempre me llenan de mucha emoción, gracias por siempre tomarte el tiempo para escribirme,
      un abrazo

      • Reply
        Irina Dragomirova
        16 marzo, 2017 at 1:53 pm

        Qué bella eres Maritza enserio!! La emoción que yo siento cada vez que me dedicas palabras como estas es indescriptible. Poder escribirte es vida, gracias a ti por siempre tomarte del tuyo para leerme y escribirme de vuelta. Otro abrazo enorme gracias!!

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